Mudanzas DIY

Hace mucho que no escribo por aquí, tanto como medio año, y eso que tenía que haberlo hecho de nuevo en Septiembre. El caso es que a veces la vida te lleva por caminos insospechados (que no tienen por qué ser malos, pero quizás sí difíciles) y se te pone todo patas arriba y debes volver en ti mismo, a lo esencial, a lo más básico de lo básico. Sin entrar en detalles y para ir un poco al lío, te he de contar que en menos de 4 meses me he mudado en dos ocasiones. Y una vez vividas estas experiencias tan cercanas pero a la vez tan distintas una de la otra decidí usarlo como material para escribir en el blog. De todo se puede sacar algo, así que te presento a continuación unos consejos que espero te puedan servir si estás pensando en cambiarte de vivienda. ¿Te mueves conmigo hacia el siguiente párrafo?

camión mudanza

Lo primero primerísimo de todo si tienes un traslado a la vista es que empieces desde ya a coleccionar cajas de todo tipo: grandes, pequeñas, desmontables, rígidas, de zapatos, acolchadas… ¡como sean! Que seguro que te van a ser útiles. Si tienes tiempo aún por delante aprovecha la hora de empaquetar y vaciar cajones para hacer limpieza… ¿Para qué te vas a llevar ese objeto no identificado roto? ¿Por cuánto tiempo más vas a querer guardar esos papeles que no necesitas y que no hacen más que ocupar más y más espacio? Y la ropa… si hace más de 2 temporadas que no te puedes poner ese sweater ¡haz el favor de regalarlo! Te lo van a agradecer seguro.

¿Qué sucede? ¿La mudanza es inminente? Improvisa con todo lo que tengas a mano: maletas, bolsas de viaje, bolsas de la compra, sacos de basura, cestos de la ropa… ¡cualquier cosa servirá! Ahora que cuidado, tenemos prisa, sí, pero las cosas se pueden hacer bien igual. Intenta que la ropa te ocupe el mínimo espacio usando bolsas al vacío, y si no tienes, las puedes hacer tú usando bolsas de basura fuertes y vaciando el aire con el aspirador igual. Es un sistema más difícil pero te sacará del apuro, ¡te lo aseguro!

Hagas lo que hagas una cosa te recomiendo: numera las bolsas o cajas y en una libreta a parte anota el contenido para cuando necesites algo no te encuentres en un laberinto de cajas todas iguales (¡ahora no pierdas la libreta…!). Si quieres algo más “pro” pega etiquetas personalizadas o de colores según la habitación de destino, por ejemplo, etiqueta roja para la cocina, pegatina en forma de sol para la habitación del niño, y así. Te vas a ahorrar tiempo clasificando contenido sin necesidad de tener que sacar nada.

caja numerada mudanza

¿Y qué hago con los objetos delicados? Pues si tienes papel de burbuja es muy útil, pero si has de comprar cantidades industriales para darle poco uso… mejor que pienses en otra cosa. Otra cosa como por ejemplo aprovechar ropa. Los jerseis, toallas y trapos de cocina te van a ser de gran utilidad. En cuanto a los objetos más pesados (como los libros) es mejor intentar trasportarlos en recipientes con ruedas, como una maleta de viaje o así. Y olvídate de vaciar las cajoneras pequeñas y demás si el contenido no se rompe:  se sellan bien y se protegen los bordes si es necesario y sirven a su vez de contenido y continente. Por último, si eres un poco despiste como yo, te recomiendo que le hagas una fotografía al modo en cómo están conectados los cables de los aparatos eléctricos para cuando toque volver a enchufarlos. ¿Práctico, eh?

cables

Ahora te voy a regalar un truco de limpieza que seguro te vendrá bien para ahorrarte algún que otro quebradero de cabeza. “Cuenta la leyenda” que si tienes algún objeto oxidado que limpiar puedes usar coca-cola y papel de aluminio. Te preguntarás… ¿y eso funciona? ¡Pues sí! Te lo digo yo. Coge un fragmento más o menos grande de papel de aluminio, arrúgalo un poco y sumérgelo en cola, y ahora frota (y ten un poco de paciencia) contra el objeto. Verás que poco a poco se va comiendo el óxido y queda limpio otra vez.

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Como bien sabes la mudanza es un productor de desbarajustes, caos y de “¡¿dónde narices está… XXX?!”. Es por eso que es importante hacerse una caja (o una maleta o whatever) de “esenciales” para sobrevivir a la primera noche o a los primeros días hasta que empieces a domar el desorden.

Todo controlado, ¿no? Eso pensabas, hasta que te has dado cuenta que la mesa rústica no te cabe en ningún lugar o que el mueblecito aquél al que tienes tanto cariño no tiene lugar en tu nuevo hogar. ¿Qué me dices a tunearlo? Transfórmalo en un nuevo componente de tu decoración y aprovéchalo para hacer aquello que necesitas en vez de comprarlo. Pues de una mesa cortada puedes hacer un estante para el recibidor, etc. Piensa en esto antes de comprar.

Bueno, la mudanza en sí ya ha acabado y ya has empezado a sacar cosas de las cajas y a ubicarlas en sus sitios. ¿Qué piensas hacer con estas cajas? ¡Ni se te ocurra tirar-las! Las podemos aprovechar para hacer muebles u otros objetos para la casa como lámparas, estantes pequeños, etc, ¿o es que no recuerdas la entrada sobre ideas con cartón?

En fin, espero que te haya gustado la entrada y que te pueda ser de utilidad. En cuanto a mí, la intención es volver a la carga con Bakiuts, y quiero hacer al menos una publicación cada 15 días; quiero también dedicarle tiempo a varios proyectillos que espero poder contarte pronto y que tuve que dejar a medias el año pasado. Así que…

¡espero que no te vayas muy lejos!

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